Estrategia y análisis
Planificación de escenarios
Compara estrategias y acciones en diferentes condiciones futuras posibles. Útil para planificación a largo plazo, resiliencia, gestión de incertidumbre y previsión estratégica.
En qué consiste el marco
La planificación de escenarios prepara a una organización para varios futuros posibles, en lugar de apostar por un único pronóstico. Eliges las incertidumbres que más importan, construyes con ellas unos pocos futuros plausibles y pones a prueba tus planes frente a cada uno. Shell hizo famoso el método en los años setenta, cuando sus escenarios le ayudaron a reaccionar a las crisis del petróleo más rápido que sus rivales.
Así es el resultado
Futuro optimista
Futuro con recursos limitados
Futuro de estrés climático
Futuro de alta regulación
Cuándo merece la pena
Úsala para la estrategia a largo plazo, grandes inversiones o cuando el entorno está cambiando y los pronósticos no coinciden. Los grupos discuten sobre todo qué incertidumbres y escenarios merecen el trabajo. Esta plantilla ordena el paso siguiente: qué respuestas encajan en cada escenario. La trampa es el trío «mejor caso, peor caso, caso intermedio». Se reduce a un único pronóstico con márgenes de error, y los planes no se ponen a prueba frente a nada nuevo.
Cómo aplicarlo con un grupo
- Recoge primero las fuerzas de cambio; un PESTLE es una buena fuente.
- Lee los cuatro escenarios que plantea la plantilla y adapta su redacción a tu situación.
- Para cada escenario, enumera entre cuatro y seis respuestas que podrías dar.
- Los participantes recorren los escenarios de uno en uno. En cada uno comparan las respuestas de dos en dos. Los participantes no necesitan una cuenta para responder.
- Busca respuestas que queden arriba en todos los escenarios: son sólidas, así que ponlas en marcha ya. Una respuesta que gana solo en un escenario es un plan de contingencia; anota la señal temprana que la activaría.